miércoles, 20 de enero de 2016

Crossroads Eric Clapton Guitar Festival 2010



Crossroads Eric Clapton Guitar Festival 2010

Eric Clapton's Crossroads Guitar Festival 2010 fue una celebración musical de un día con guitarristas legendarios y colaboraciones artísticas de Eric y sus amigos como Allman Brothers Band, BB King, Buddy Guy, Jeff Beck, John Mayer, Sheryl Crow, Steve Winwood, Vince Gill, ZZ Top, y mucho más.
Crossroads Guitar Festival 2010, se llevó a cabo el sábado, 26 de junio en el Toyota Park en Chicago.

Elenco:


Albert Lee
B.B. King
Bert Jansch
Buddy Guy
David Hidalgo and Cesar Rosas of Los Lobos
Doyle Bramhall II
Earl Klugh
Eric Clapton
Gary Clark Jr.
Hubert Sumlin
James Burton
Jeff Beck
Jimmie Vaughan
Joao Gilberto
Joe Bonamassa
John Mayer
John Renbourn
Johnny Winter
Jonny Lang
Keb' Mo'
Pino Daniele
Robert Cray
Robert Randolph
Ronnie Wood
Sheryl Crow
Sonny Landreth
Stefan Grossman
Steve Winwood
Susan Tedeschi
Vince Gill
ZZ Top



             















 DVD 1:


-Bill Murray Introduction With Eric Clapton

1. Sonny Landreth with Eric Clapton-Promise Land

2. Sonny Landreth-Z Rider

-SLIDE GUITAR

3. Robert Randolph and the Family Band-Traveling Shoes

4. Joe Bonamassa & Pino Daniele with Robert Randolph-Going Down

-Bill Murray Introduces Robert Cray

5. Robert Cray, Jimmie Vaughn & Hubert Sumlin-Killing Floor

6. Jimmie Vaughn, Robert Cray & Hubert Sumlin-Six Stings Down

-TEXAS BLUES 

-Bill Murray Introduces ZZ Top

7. ZZ Top-Waiting For the Bus

8. ZZ Top-Jesus Just Left Chicago

9. Doyle Bramhall II-Gypsy Blood

10. Doyle Bramhall II-In My Time Of Dying

11. Gary Clark Jr-Bright Lights

12. Sheryl Crow with Derek Trucks, Susan Tedeschi, Doyle Bramhall II & Gary Clark Jr-Long Road Home

13. Sheryl Crow with Eric Clapton, Doyle Bramhall II & Gary Clark Jr-Our Love Is Fading

14. Bert Jansch-Blackwaterside

15. Stefan Grossman with Keb Mo-Mississippi Blues

16. Stefan Grossman with Keb Mo-Roll 'N' Tumble

-COUNTRY MUSIC

-Bill Murray Introduces Vince Gill

17. Vince Gill, Keb Mo, James Burton, Earl Klugh, Albert Lee-One More Last Chance

18. Vince Gill, James Burton, Albert Lee, Keb Mo, Earl Klugh-Mystery Train

19. Vince Gill, Keb Mo, Albert Lee, James Burton, Earl Klugh & Sheryl Crow-Lay Down Sally

20. Earl Klugh-Angelina

21. Earl Klugh-Vonetta

-Bill Murray Introduces John Mayer

22. John Mayer Trio-Who Did You Think I Was

23. John Mayer Trio-Ain't No Sunshine



DVD 2: 


-Bill Murray Introduces Derek Trucks

1. Derek Trucks & Susan Tedeschi Band-Midnight In Harlem

2. Derek Trucks & Susan Tedeschi Band featuring Warren Haynes-Comin' Home

3. Warren Haynes-Soulshine

4. David Hidalgo and Cesar Rojas featuring Derek Trucks-Don't Keep Me Wondering

5. Derek Trucks & Susan Tedeschi Band featuring Warren Haynes, David Hidalgo, Cesar Rojas, Chris Stainton-Space Captain

-Bill Murray Introduces Buddy, Jonny & Ronnie

6. Buddy Guy with Jonny Lang & Ronnie Wood-Five Long Years

7. Buddy Guy with Jonny Lang & Ronnie Wood-Miss You

-Bill Murray Introduces Jeff Beck

8. Jeff Beck-Hammerhead

9. Jeff Beck-Nessun Dorma

-Bill Murray Introduces Eric Clapton

10. Eric Clapton-Crossroads

11. Citizen Cope & Eric Clapton-Hands of the Saints

12. Eric Clapton-I Shot The Sheriff

13. Eric Clapton & Jeff Beck-Shake Your Money Maker

14. Eric Clapton & Steve Winwood-Had To Cry

15. Eric Clapton & Steve Winwood-Voodoo Chile

16. Eric Clapton & Steve Winwood-Dear Mr. Fantasy

-Bill Murray Introduces BB King

17. Finale: Eric Clapton, BB King, Robert Cray, Jimmie Vaughn, Joe Bonamassa, and others-The Thrill Is Gone









martes, 19 de enero de 2016

Muere Glenn Frey, fundador y guitarrista de los Eagles



Nos deja otro grande de la música, el día 18 de Enero de 2016, muere el fundador y guitarrista de Eagles Glen Freey, gracias por tu gran legado músical.

Hubo una época, allá por los setenta, con la contracultura hecha cenizas tras el festival de Woodstock y el violento festival gratuito de Altamont, “el Woodstock de la costa oeste”, ambos celebrados en 1969, que parecía que en Estados Unidos solo estaban los Eagles y, luego, el resto. Pero, sobre todo, estaban los Eagles. En esa época, comprendida especialmente entre 1972 y 1979, la guitarra de Glenn Frey, miembro fundador de la banda, era la más escuchada del país, definiendo con sus cuerdas el country-rock más exitoso de la historia.

Frey fue mucho más que el guitarrista principal del grupo de country más famoso del planeta. Compartiendo liderazgo con el baterista Don Henley, el músico de Michigan fue parte esencial de los Eagles, esos chavales con pintas de cowboys salidos de la comunidad rockera de Los Ángeles, que se conocieron cuando fueron reclutados por separado para acompañar como banda a Linda Ronstand, cantante country de corte clásico, durante la promoción del disco Silk Purse. La experiencia llevó a Frey, Henley, el bajista Randy Meisner y el guitarrista Bernie Leadon -más tarde reemplazado por Joe Walsh y a los que luego se sumaría Don Felder, con un papel importantísimo como guitarrista- a crear su propio grupo. Con esos nombres cortos y característicos tan propios de las bandas británicas que cambiaron el mapa del pop anglosajón durante la conocida British Invasion liderada por Beatles, Rolling Stones, Kinks o Animals, se llamaron los Eagles, en homenaje a los Byrds, que abrieron en los sesenta el camino artístico que ellos tomarían en los setenta hasta convertirlo en una autopista interestatal perfectamente asfaltada y con rumbo a la gloria.

Como guitarrista, Glenn Frey había tocado en varias formaciones de Detroit, entre ellas la de Bob Seger, y había liderado una banda llamada Longbranch Pennywhistle junto a JD Souther. Cuando decidió junto a Don Henley formar los Eagles, lo hizo con una idea en la cabeza: intentar llevar el country-rock precedente de los Byrds y los Flying Burrito Brothers, cuya influencia de honky-tonk era más que notable entre los jóvenes de la costa oeste con gusto por el sonido vaquero, a las audiencias de rock. Es decir, a un mundo mucho más definido por el espectáculo y los decibelios que por las raíces. La fórmula resultó de inmediato. Primero, en 1972, en el álbum de debut, Eagles, que contaba con Take it easy de Jackson Browne (que Frey le ayudó a terminar y acabó firmando también), niño prodigio de Lauren Canyon, que no tuvo más remedio que asumir que casi todo el planeta aplaudiría su magnífica canción creyendo que era obra de los Eagles. Y, después, un año después, en Desperado, en el que Frey despuntó como compositor, haciendo una sociedad perfecta con Henley, a la que los más fanáticos llegaron a comparar con Lennon y McCartney.

A decir verdad, el brillo de fenómeno perfecto, como el que representaron los fabulosos de Liverpool apenas unos años atrás, estaba ahí. En menos de un lustro, los Eagles se convirtieron en la banda más grande de Estados Unidos. Su primer recopilatorio, Their Greatest Hits (1971-1975), fue el disco más vendido de la historia del país y, a día de hoy, se halla en la parte alta de los más facturados mundialmente junto con el Thriller de Michael Jackson. De hecho, Billy Joel los llegó a calificar “los Beatles norteamericanos”. Pero, más allá de esa necesidad estadounidense de hallar siempre una alternativa al símbolo eterno de los Beatles, como antes se hizo con los Beach Boys, Byrds o Creedence Clearwater Revival, los Eagles realmente se erigieron en la década en la que el rock ya tenía su propio mercado adulto y canales comerciales masivos en la respuesta americana a sus coetáneos Led Zeppelin.

Con sus camisetas viejas y vaqueros raídos, los Eagles eran la insignia perfecta de la música norteamericana al nuevo rumbo que había cogido el rock, que pronto escenificaría toda su grandilocuencia en estadios. De esta forma, le dieron a su country una apreciable pegada de hard-rock. Si los británicos tenían su propio avión, ellos también. Si Led Zeppelin grababan Stairway to Heaven, ellos Hotel California, la canción que dio título al disco más importante de su carrera, una fábula sobre la ajetreada vida de las estrellas del rock, publicada en 1976, cuando ya habían roto todos los récords con su “Grandes Éxitos”, y que les puso en la cima más grande jamás alcanzada por una formación con la etiqueta de “country”.

Ese éxito, pero también esa deriva consciente de estandarizar las esencias, les llevó a ser uno de los grupos más odiados por la nueva contracultura de los setenta, por la generación punk y, aún más doloroso para ellos, por los auténticos guardianes del mejor country-rock. De estos últimos recibieron las peores palabras. Chris Hillman, que pasó por Byrds y fundó Flying Burrito Brothers, dijo: “Los Byrds inventaron el country-rock, Gram Parsons y yo lo definimos y los Eagles lo llevaron al banco”. Parsons, espíritu filosofal del género, fue más contundente cuando poco antes de morir aseguró que los Eagles eran “un mal polvo con sabor a plástico”. Y, entre tanto, Tom Waits, al que le versionaron su balada noctámbula Ol’55, aseguraba que lo mejor que se podía hacer con los discos de los Eagles era usarlos de posavasos.

Afectados mucho más por la presión de las giras y los enormes problemas internos como banda que por las críticas, se separaron en 1980. Henley y Frey se lanzaron a carreras en solitario. En el caso del reciente fallecido, sus discos pasaron sin pena ni gloria mientras componía alguna canción para el cine o se le podía ver de actor en la serie Miami Vice. Los Eagles regresaron en 1994, a pesar de que Henley juró que nunca habría un reencuentro. “Antes se congelaría el infierno”, aseguró en su día. Pero el infierno se congeló, tal y como rezaba Hell Freezes Over, el disco que sacaron para su esperado regreso, y volvieron a ser una banda de grandes audiencias con mucha carretera a sus espaldas -llegando a visitar España- y una importante dosis de nostalgia, que intentaron combatir en ocasiones con álbumes como Long Road Out Of Eden, aunque su manager Irving Azoff reconoció que “tocando una hora en Kansas" se llevaban "más dinero que de iTunes en todo un año”. Y, como banda reunificada, también tenían sus problemas: Henley y Frey se quitaron de en medio a Felder al cuestionarles su liderazgo. A fin de cuentas, los dos habían creado los Eagles y los dos se sentían en pleno derecho de mandar sobre los demás.

Ahora, sin Frey a la guitarra será muy difícil imaginarse a los Eagles, que en este siglo XXI son una vieja gloria, como tantas, apurando los últimos años de carretera, aferrándose, como la mayoría de ellas, cómo pueden, con dignidad o sin ella, a las resonancias de esa época que hubo y que no volverá. Y, al igual que millones de personas de una generación han llorado la reciente e irreparable pérdida de David Bowie, otros millones de personas de esa misma generación lloran ahora la de Glenn Frey. Incluso, sin miedo a equivocarse, serán más en Estados Unidos los que lloren al guitarrista de Eagles, esa banda que durante aquella época cantaba a eso tan americano de los coches, las carreteras y las vidas en busca de rumbo, e inventando para muchas de ellas un lugar imaginario donde repostar llamado Hotel California.







lunes, 11 de enero de 2016

David Bowie, muere la legendaria estrella del rock, icono estético y artístico de la 2ª mitad del siglo XX


David Bowie llevaba 18 meses luchando contra el cáncer y finalmente ha perdido la batalla, pero eso no le impidió seguir trabajando hasta el final. El día 7 de enero publicó su último videoclip ‘Lazarus’, el segundo single de ‘Blackstar’. Muy en su línea de sorprender en cada verso, el artista inglés parecía estar despidiéndose con frases como “mira aquí arriba, estoy en el cielo”, “no tengo nada más que perder” y “seré libre”.

Con los ojos vendados y postrado en una cama de manicomio, David Bowie interpretaba su tema de despedida en una especie de lecho de muerte. Otra vez el músico transportaba a sus seguidores a un mundo transgresor, trastornado y que no deja indiferente a nadie.

El videoclip de ‘Lazarus’, algo más breve que la canción original, fue dirigido por Johan Renck, el mismo que se hizo cargo del vídeo de ‘Blackstar’.

El último disco de David Bowie tiene solo siete canciones pero resulta muy oscuro, «Blackstar», sin que nadie salvo su entorno más próximo pudiera percatarse del verdadero significado, está plagado de referencias a la muerte y tiene un tono agónico. Para empezar, en el vídeo «Lazarus» que acompaña al single, comprobamos cómo Bowie narra una historia desde el más allá, y en un tono agónico. Pero «Blackstar» comienza, de hecho, con una ejecución y justo después se pone más lúgubre. Hasta el final. Aunque nadie podía saber que el final iba a resultar tan inminente.

domingo, 10 de enero de 2016

Popa Chubby




El blues que practica Popa Chubby es cosmopolita, como la propia Nueva York, y dialoga con otras músicas callejeras, como el rap, el hip-hop y el rock.

Este nativo del Bronx creció escuchando a Otis Redding, Wilson Pickett y Jimi Hendrix, y más tarde se empapó de Led Zeppelin, Johnny Winter y Rolling Stones. A los 19 años, se le descubrió un nuevo mundo cuando devoró todos los discos de los tres King: Albert, B.B. y Freddie. Todas esas influencias se advierten en la música de Popa Chubby, que tiene una imponente presencia en escena y un sonido avasallador. Ha tocado en prácticamente todos los clubs de Nueva York, empezando por el histórico Manny’s Car Wash, y luego se convirtió en un ídolo en Europa, donde con frecuencia aparece en portada de las revistas especializadas en la guitarra. Sus letras tienen a menudo un tono de crítica social, especialmente las de su disco ‘Peace, Love and Respect’, publicado poco después de empezar la guerra de Irak.

Theodore Joseph Horowitz, su verdadero nombre, nació el 31 de marzo de 1960 en el barrio del Bronx (Nueva York), y creció en una vecindad que se hizo famosa gracias a la película ‘A Bronx Tale'(‘Una historia del Bronx’), dirigida por Robert de Niro.

Sus primeras influencias musicales las recibió de un jukebox (máquina de discos) junto al que se reunían los adolescentes del barrio para escuchar música soul y R&B de los años 60. Desde aquel momento hasta hoy, la influencia de Otis Redding, Wilson Pickett, Aretha Franklin y Marvin Gaye está muy presente en la música de Popa. Además, sus padres eran auténticos fans del R&B y poseían una gran colección de Lps.

A los 6 años empezó a tocar la batería y un año más tarde su padre le llevó a un espectáculo en el Madison Square Garden en el que tocaba el gran Chuck Berry, quien se convirtió en el ídolo de Popa. A los nueve años, al morir su padre, el pequeño Ted se va a vivir con sus abuelos y decide aparcar su amor por la batería definitivamente. En los años 70, Popa empieza a escuchar mucho blues y rock. Sonaban por la radio Johnny Winter, Led Zeppelin y los Rolling Stones. Y con 16 años coge su primera guitarra.

En los años 80, Popa trabaja como músico, para sobrevivir es capaz de tocar cualquier estilo de música gracias a su formación musical. En 1984, mientras jugaba al baloncesto en el Central Park de Nueva York, conoce al cantante y compositor Pierce Turner, con el que firma para RCA Records. Ambos coincidían en su amor por Otis Redding y Jimi Hendrix. El resultado de su colaboración fue un álbum titulado ‘The Sky and The Ground, ‘producido por Turner.



Otis Taylor




Otis Taylor nacido el 30 de julio de 1948 en Chicago, Illinois, Estados Unidos, es un músico de blues estadounidense. Otis Taylor es un multi-instrumentista cuyos talentos incluyen la guitarra, el banjo, la mandolina, armónica y voz. En 2001, fue galardonado con una beca para el Sundance Film Laboratorio Compositores.



sábado, 2 de enero de 2016

Natalie Cole nos deja, una de las grandes estrellas del soul y el jazz


Este es un blog de música rock, pero no podia dejar pasar la noticia de la muerte de una de las grandes de la música del siglo XX, como era Natali Cole,  hija del mítico Nat King Cole, una de las grandes estrellas del soul y el jazz
Una carrera de éxitos arrolladores, valorada en nueve Grammys y 30 millones de discos vendidos, y una desenfrenada vida de coqueteo con las drogas y la prostitución, que logró superar. Ayer se apagó en un hospital de Los Ángeles, su ciudad natal, con 65 años de edad, la dulce y potente voz de Natalie Cole, hija del mítico Nat King Cole y una de las grandes del siglo XX estadounidense. Su portavoz, Maureen O'Connor, anunció su fallecimiento sin concretar la causa, que se repartía según las distintas fuentes entre los problemas cardiacos y otras dolencias que empezaron a surgirle a raíz de un trasplante de riñón en 2009, obligado por la hepatitis C que padecía. Su indisposición los dos últimos meses le había obligado a suspender una gira por distintos puntos de los Estados Unidos.
Natalie Maria Cole nació para cantar, porque sólo escuchó música desde que vino al mundo. Se crió en torno al jazz en compañía de su padre y su madre, Maria Hawkins Cole, una cantante que trabajó con Duke Ellington y Count Basie. Empezó a lucir sus maravillosas cuerdas vocales con tan sólo seis años, acompañando a su padre en las melodías de Navidad. Se estrenaría profesionalmente a los once, interpretando canciones de Ella Fitzgerald y Dinah Washington, aunque no fue hasta los veinte cuando fijó su personalidad en un género, el rhythm & blues (R&B), en el que se consagró con el single «Será así (Un amor eterno)». Poco después, logró sus primeros reconocimientos, al obtener dos Grammys con «Inseparable» y «Señora sofisticada», en 1975 y 1976.
El abuso de las drogas la convirtió pronto en una mujer aferrada al piano con el que acompañaba su extraordinario don para la canción. Los años 80 fueron su prueba de fuego profesional y casi su tumba. Después de iniciarse con el LSD y la heroína, un submundo por el que se fue despeñando por la añoranza hacia su desaparecido padre, cayó en una tremenda adicción a la cocaína que sólo pudo superar después de dos intentos en una clínica de desintoxicación. Así describió en la biografía que publicó años después, en 2001, su caída y resurrección, que convirtió a Cole en uno de los ídolos caídos de la sociedad norteamericana: «Era una adicta. Todos los días tenía que ver la peor imagen de mí misma. La prensa no genera compasión por quienes están hundidos. Sin embargo, la mejor forma de vengarme fue sobrevivir, levantarme y contar mi propia historia». Su añadida confesión de que fue violada de pequeña y que se prostituyó mientras era presa de las drogas conmovió a Estados Unidos.
El momento memorable llegó en 1991. Tan inolvidable como el título de su genial dueto virtual con su padre, Nat King Cole, «Inolvidable… With Love». Cinco semanas de número uno, seis Grammys más de una tacada y 14 millones de copias vendidas en todo el mundo. Los años 90 representaban su estado de gracia profesional, que se reflejó en una una exitosa de discos basada en el jazz.
Con los dos siguientes álbumes, «Echa una mirada» y «Holly & Ivy», logró idéntico reconocimiento, el disco de oro. El de platino estaba reservado para «Stardust», en 1996. Y poco después, presentaba otro dúo con su padre, en una versión con arreglos de «Cuando me enamoro», portador de otro de sus Grammys.
Su vida matrimonial y familiar también fue agitada. Contrajo matrimonio las mismas veces que se divorció: tres. Y siempre después de un compromiso poco duradero. La primera vez, en 1976, con el compositor y productor Marvin Yancy, quien le guió por las creencias religiosas bautistas, que nunca abandonaría. Con él tuvo su único hijo, Robbert Adam, «Robbie». Su segundo marido fue el baterista Rufus Andre Fischer, con quien apenas duró seis años. El obispo Kenneth Dupree resultó ser su última experiencia matrimonial.